Diseñamos y activamos marcas con soluciones creativas y mucha estrategia. Proyectamos ideas que generan impacto y tienen mucho rollo ya que cuentan con un ingrediente especial, la vírgula.
Todos los Proyectos9 de diciembre de 2022
La época de pensar en oficinas con filas y filas de mesas, sillas y ordenadores con gente gris tras las pantallas ha pasado a otra vida. Llegan los de Uptodown y nos dicen que quieren diseñar un espacio de trabajo diferente, que te hiciera (casi) querer vivir allí. Un espacio de trabajo funcional, flexible, que les ayudase a captar y retener talentos y, por qué no, ser la envidia de las oficinas del mundo entero y parte del extranjero. Que no se diga que no apuntamos alto.
Y dado que estábamos ante un proyecto ambicioso que requería una ejecución al detalle en cada una de las esquinas de las instalaciones, quisimos contar con los expertos en interiorismo estratégico de LEBLUME. Bajo nuestra dirección artística y organizativa, configuramos juntos un espacio en que confluyeran todos los deseos de la compañía, que no eran pocos. Hemos trabajado codo con codo con ellos por crear un espacio de trabajo a la altura de esas expectativas. Trabajamos juntos en la paleta de color, elección de materiales, distribución de espacios… Sin duda, han desarrollado un trabajo genial en cada aspecto, lo que ha facilitado que la ejecución de las obras y la instalación de materiales haya ido como la seda.
La nueva ubicación de las oficinas de Uptodown era en pleno centro histórico de Málaga, en Puerta del Mar. Así, consigue actuar también de centro neurálgico entre la vida laboral y la faceta de ocio de cada persona que vaya a trabajar y vivir allí.
Si le buscamos una utilidad principal al espacio que teníamos que diseñar para Uptodown es que la gente que va a trabajar allí es joven y necesita que las instalaciones se adapten a su trabajo y necesidades, y no tener que adaptarse ellos. Porque los espacios deben existir para ser vividos y no para generar incomodidades.
Y es por ello que cada sala y cada detalle en los materiales se han pensado para que se suspire de gusto y tranquilidad con bastante frecuencia. ¿Qué conseguimos con ello? Fomentar dinámicas de grupo, que haya un ambiente distendido y relajado, que haya inspiración en cada punto que fije la mirada y que nos refuerce e identifique como cultura propia, tanto corporativa como localmente. Y, encima, que todo sea instagrammeable a tope gracias a la paleta de colores orgánicos y la inspiración con elementos vegetales que está presente en cada rincón.
El diseño del espacio para Uptodown se dividió en nueve zonas que delimitaban bien la función de cada lugar. Se han aprovechado hasta los rincones y huecos a los que daba lugar la propia construcción para situar fuentes agua, impresoras o zonas de servicio.
En esto, juega un papel crucial por una parte los muebles que son altamente funcionales y capaces de cubrir diferentes necesidades dentro de cada espacio. Y, por otro, los elementos decorativos elegidos en cada uno de los espacios son los protagonistas, y también artífices, de esa atmósfera divertida y relajada, perfecta para trabajar.
Si bien cada espacio debe estar dotado de un carácter propio, lo que sí teníamos claro es que la propia marca de la casa tenía que estar presente como ese hilo musical agradable que no escuchas pero si oyes. Por ejemplo: la cocina y el espacio para comer son lugares más de recreación, de sinergias entre compañeros y de momentos distendidos que la zona de trabajo al uso, pero eso no significa que ambas no deban estar bien conectadas entre sí.
¿Locuras? Todas. Como una red en la que sentarse y echarse una siesta cuando el problema que estés solucionando parezca ganar la batalla o una zona de juegos y arcades para seguir dándole a botones, pero con otro objetivo. Pero también elementos lógicos aunque innovadores para facilitar un entorno de trabajo amigable, como unas mesas de pie en las que trabajar, debatir y mantener reuniones distendidas y zonas con plantas que te permiten respirar tranquilamente mientras te bebes un zumito y le das forma a esa idea brillante que va a encantar al cliente.
¿Qué hay más representativo que llenar toda una pared con un mural que hable en el idioma de la gente que está contigo? Obviamente, nada. Y por eso quisimos contar con VictorGarciat para darle color a esas paredes tan vacías que se nos quedaron en algunos espacios, como en la cocina-comedor y en la zona dinámica de paso. Mezclando el mundo arcade, lo digital y los videojuegos con la parte orgánica y vegetal que está presente de forma transversal en todo el diseño del espacio, hemos conseguido ese toque distintivo que identifica al equipo de trabajo de Uptodown. Eso, junto con el ramalazo de estilo Memphis de las ilustraciones de Victor, desarrolladas en la paleta propia elegida para el diseño del espacio son la pepita de chocolate en la cookie (de comer, no web) de estas instalaciones.