Uptodown: un espacio con lenguaje propio

Uptodown necesitaba que su nueva sede reflejara su cultura de empresa: creatividad, tecnología y sentido de comunidad. El objetivo no era solo diseñar un espacio funcional, sino construir un entorno que reforzara el bienestar del equipo y transmitiera su personalidad a visitantes, partners y talento. El reto era integrar marca, interiorismo y experiencia en un mismo lenguaje.

Trabajamos el diseño del espacio desde la identidad de marca. Definimos el concepto, los códigos visuales y su aplicación en interiores, señalética y elementos gráficos. Diseñamos un sistema coherente que conectaba arquitectura, mobiliario y comunicación, incorporando recursos como iconografía, naming de salas inspirado en universos de videojuegos, intervenciones gráficas, neón y piezas retroiluminadas.
El proyecto combinó interiorismo, diseño gráfico y producción para crear un entorno reconocible, funcional y alineado con la cultura de la empresa. La señalética dejó de ser solo informativa para convertirse en una extensión de la marca y de la experiencia del equipo.

El entorno de trabajo se transformó en un activo de marca y atracción de talento. La coherencia entre espacio, cultura y comunicación refuerza el sentido de pertenencia y proyecta una imagen sólida hacia el exterior.

  • Patio de la sede de Uptodown
  • Diseño luminoso en la sede de Uptodown
  • Cuadros en la sede de Uptodown
  • Sala de reuniones en la sede de Uptodown
  • Cuadros en la sede de Uptodown
  • Mural en la sede de Uptodown
  • Sede de Uptodown
  • Señalética en la sede de Uptodown
  • Zona de descanso en la sede de Uptodown
  • uptodown diseño espacio
  • uptodown señalética
  • Mural en la sede de Uptodown
  • Diseño luminoso en la sede de Uptodown
  • Diseño luminoso en la sede de Uptodown
  • Señalética en la sede de Uptodown

Más proyectos

Suscríbete a nuestro contenido más íntimo

Recibirás comunicaciones puntuales con confesiones exclusivas por un canal más nuestro, en el que podemos hablar sin ruido ni límite de caracteres. Además, no se trata de un monólogo, sino de una conversación abierta en la que nos encantaría leerte de vuelta.